El proyecto de puesta en marcha de un tren urbano, obliga a la ciudad a la creación de infraestructura adecuada para el desarrollo de la actividad. Con la existencia del trazado de las vías se hace necesaria la construcción de paradores en distintos puntos estratégicos del recorrido.
En la intersección de la calle Calcena y las vías del Belgrano Cargas, paralelas a calle Velez Sarsfield, se diseñó una estructura de características innovadoras en la ciudad de Santa Fe. La principal premisa de diseño fue la de buscar una forma, que si bien responda a la geometría euclidiana convencional, permita la flexibilidad hacia formas “no convencionales”. Para ello, se trabajo con el juego de planos en el espacio, modificando su posición continuamente unos de otros. De esta manera, obtenemos pliegues en todo el recorrido del cerramiento, generando dinamismo en la forma final. Esta forma no es cerrada, sino que permite, usando el mismo código y concepto, extenderse para el crecimiento modular del parador.
Una vez planteado el tema de la forma, se pasó directamente al plano constructivo en cual se debieron estudiar los materiales para su creación. Los materiales elegidos son de fácil comercialización en la ciudad, lo que facilita la construcción.
La estructura resistente se realiza de tubos circulares de acero. Consta de 7 nervios principales, los que a su vez están conectados por travesaños del mismo material y espesor. También, los nervios principales se elevan desde su parte inferior, para así lograr colocar un tensor que sostenga el voladizo al cual está sometida la estructura.
Para los planos que conforman el cerramiento, la opción elegida fue la de paneles acrílicos. Éstos se comercializan en gran variedad de tamaños y espesores, llegando a conseguirse paneles de 206 x 308cm y hasta 100mm de espesor. Los paneles que se usarán en el cerramiento tendrán un espesor de 20mm para evitar tener que utilizar cruces de San Andrés para rigidizar los paneles. Además de la variedad de tamaños, existe una gran diversidad de colores y opacidades. Las elegidas para el parador serán paneles traslúcidos de color amarillo y paneles opacos de color blanco. El color amarillo corresponde a una identificación con el gobierno municipal como también lo hace el tren urbano.
Una característica de este proyecto es su fácil construcción, ya que todo el armazón estructural junto con los paneles acrílicos pueden ser construidos y modificados en fábrica, mientras que en el lugar de implantación solamente hace falta realizar las fundaciones, el contrapiso y la carpeta. Una vez realizado esto, el parador puede ser montado en solo 1 día, ya que solamente se debe abulonar y soldar la estructura, como así también abulonar los paneles a la estructura.
De esta manera, se diseñó un parador que no solo aporta a modo de “escultura urbana” por sus nuevas formas, sino que a su vez su construcción es viable debido a los componentes materiales y a sus procesos de montaje.
También, y respondiendo a las premisas de diseño, se diseño el entorno inmediato del parador al cual se le otorgo un estacionamiento para bicicletas que cuenta con 76 dársenas, además de la incorporación de mobiliario y luminarias urbanas.